“Suena tu canción y tú no estás aquí a mi lao / Yo sé que no debo, aunque te pienso demasiao”. Los versos, más descarnados que sesudos, abren el estribillo de BbY WOW (con esa combinación exacta de mayúsculas y minúsculas, sí), y, si no los ha tarareado a lo largo de estas cuatro últimas semanas, habrá alguna persona joven que le acuse de estar en la inopia. Porque este tema de la colombiana Karol G, en colaboración con los españoles Judeline y Rusowsky, se ha convertido desde el pasado 31 de agosto en el número 1 en el Top Global de Spotify, con cerca de 61 millones de escuchas en el momento de redactar estas líneas. Un dato condenado a la obsolescencia fulminante: cada día que pasa, este exitazo de pop latino con pinceladas reggaetoneras suma unos cuatros millones de nuevas escuchas.
La industria discográfica española ha celebrado con alborozo el fenómeno de BbY WOW, sobre todo porque se trata de la primera ocasión en que una artista femenina alcanza el cetro digital. Antes habían llegado solo un par de números 1 con bandera rojigualda. Quevedo se lo anotó junto al productor argentino Bzrp (Bizarrap, para los no iniciados en grafías contemporáneas) con el celebérrimo Quédate, de 2022. Y aún más impensable fue el caso de aquel Si no estás (2022) del cantautor melódico gallego Íñigo Quintero, que llegó a lo más alto aun siendo un artista independiente, y en marzo de este año se incorporó al muy exclusivo Billions Club, la lista de composiciones que rebasan el listón de los 1.000 millones de escuchas. Ni siquiera la diosa Rosalía ha llegado hasta ahora a la cima de la plataforma de streaming: La noche de anoche, a dúo con Bad Bunny, se quedó en el 2 y sus temas en solitario más exitosos, Despechá y La perla, no escalaron más allá del quinto puesto.




